Entretejidas

2016

Instalación participativa en la  Sala Mengolero. Rojales. Alicante

Documentación Justo Montoya

 

Durante varias tardes, un grupo de personas (madres, padres, hijas e hijos, abuelas…) aportamos trocitos de nuestra subjetividad en este trabajo de colaboración. La cueva se ha coloreado con un hermoso tapiz de ropas viejas. A partir de trozos y tiras de telas recortadas de las diferentes prendas que se nos habían quedado pequeñas o que el uso envejeció, se ha tejido un nuevo cobijo para las relaciones intergeneracionales.

Esos días se habló de nuestro cuerpo de mujer, cómo se transforma en la adolescencia, de cómo compartir el crecimiento de un bebé aún gestándose, de la lactancia, la atolondrada infancia, del vuelo de nuestras hijas en su madurez… de aquí surgieron las imágenes que hoy cubren gran parte del techo de esta excavación en la tierra, creando en ella este útero compartido.